Dependencia económica o subordinación política

 Tenemos que volver a denunciar el declive de la economía asturiana, tal y como se refleja en las balanzas fiscales publicadas por el gobierno de Zapatero, y como a través de la dependencia económica de Asturies frente al Estado central, se explica la subordinación de sus dirigentes a los intereses de Madrid. Todos los datos que publican tanto los organismos autonómicos como estatales reflejan claramente dos situaciones, (1) el declive continuo de la economía asturiana desde los años ochenta, colocándose en los últimos puestos en todos los indicadores económicos relevantes y (2) que cada vez más parte de la renta disponible de los asturianos depende de la transferencia de renta del Estado a la Comunidad Autónoma.

 Estos dos factores son consecuencia de la nefasta política económica del gobierno socialista en Asturies y de la incapacidad de los gobernantes asturianos de los tres partidos mayoritarios, PSOE, PP y IU de crear un marco donde Asturies pueda desarrollar unas políticas propias y ajustadas a sus necesidades, cayendo en un grado absoluto de subordinación a los intereses de Madrid. La política económica del gobierno socialista se basa en la inversión en grandes infraestructuras para dinamizar al sector privado y la subvención como forma de mantener el poder adquisitivo de las personas que se expulsan del mercado laboral (las prejubilaciones) y de mantener el empleo mediante distintas fórmulas basadas casi todas ellas en un uso intensivo de las subvenciones provenientes de la UE.

Las consecuencias de esta política es un descenso de la competitividad de las medianas y pequeñas empresas, más preocupadas en ajustarse a las condiciones de las distintas subvenciones y la creación de un mercado laboral de baja calidad para obtener el beneficio empresarial en el recorte de prestaciones salariales, ya que la rentabilidad empresarial es sustituida por la subvención y el beneficio sale de “rentabilizar” dicha subvención. Por otra parte están las grandes infraestructuras innecesarias para desarrollar la economía asturiana, pero necesarias para garantizar el suministro de materias primas (especialmente energía) a economías pujantes como la madrileña.

 Como destaca la propia Federación de Empresarios de Asturias, las infraestructuras que si necesita Asturias para su desarrollo (Autopista del Cantábrico, Tren de alta velocidad, peaje del Huerna, etc.) tiene retrasos totalmente injustificados, sin embargo el interés de gobierno de Asturias esta en las líneas de alta tensión, el Superpuesto del Musel, instalación de regasificadoras y creación de ciclos combinados, embalse de Rede, etc., obras todas ellas innecesarias para el desarrollo de la economía “autóctona”.

Por todo lo dicho en la actualidad, la renta de los asturianos depende en gran medida en la mencionada transferencia de fondos del Estado español a la Comunidad Autónoma. Esto que se podría ver como una muestra de solidaridad, no es más que el precio que tiene que pagar el Estado español para garantizarse la “estabilidad” de una región que se pretende sea la generadora de energía para el resto del estado. Todo lo mencionado se refleja de forma plena en las balanzas fiscales presentadas por el gobierno Zapatero. Y así, las primeras pinceladas del modelo que se presenta desde el Ministerio de Hacienda para financiar el Estado de la Autonomías aterrorizan al gobierno asturiano, porque están orientadas a aumentar la responsabilidad fiscal y obtener los recursos de los impuestos generados en el territorio administrativo correspondiente.

Evidentemente en una economía subvencionada y orientada a garantizar que el resto del Estado sea productivo ¿qué recursos propios vamos a generar? La respuesta del gobierno asturiano es apelar a la SOLIDARIDAD, pero lo que esconde realmente es una apelación a continuar recibiendo fondos estatales sin relacionar esta financiación a ningún tipo de indicador económico ni de desarrollo económico de Asturies. Para ejemplificar este asunto, utilizamos uno de los factores de financiación que con más exigencia reclama en gobierno de asturies, el envejecimiento de la población. Si este criterio se tuviera en cuenta de la forma que desea el gobierno asturiano, se vería reforzada una política económica que nos llevo a ser la Comunidad Autónoma que más licenciados exporta a otras Comunidades Autónomas ante la falta de expectativas laborales derivadas de las políticas comentadas. ¿Cómo se puede justificar que la pérdida de capital humano sea premiada con una mejor financiación? Eso es lo que se llama ser un irresponsable político y no querer asumir las consecuencias de una política desarrollada por el gobierno asturiano.

Desde Asturies deberíamos exigir un modelo de financiación que garantice la capacidad de nuestro país para desarrollar políticas económicas propias y que por lo tanto los asturianos asumamos nuestro futuro de forma plena generando políticas creadas desde Asturies y para Asturies. Eso sí, la ciudadanía asturiana tendría que ser consciente de que las decisiones que tomemos afectarán a nuestro futuro y hacernos responsable de ellas. La solidaridad es básica y necesaria entre territorios y personas, pero cuando la solidaridad no va acompañada de responsabilidad de quien la recibe deja de ser solidaridad para convertirse en dependencia económica y la subsiguiente subordinación política que de ello se deriva.

 También es importante que esta información salga a la vez que el debate estatutario, nos parece que ejemplifica el interés de todas las fuerzas políticas asturianas por “lograr un estatuto de tercera” para que nos sigan gobernando desde Madrid. Cualquier marco competencial que les llevase a tener que responder al deterioro constante de la economía asturiana es rechazado por las fuerzas mayoritarias. Se prefiere depender del Estado central y garantizar un poder adquisitivo mínimo a los asturianos actuales, al precio de hipotecar el futuro de las próximas generaciones y garantizar un marco competencial de tercera que no permita a Asturies poder disponer de sus propios recursos.

La solidaridad interterritorial que solicita el gobierno asturiano no es otra cosa que incapacidad e irresponsabilidad política para gestionar el futuro de Asturies y la oferta de solidaridad que nos lanza el gobierno español no es más que el pago para obtener recursos baratos y externalizar las consecuencias negativas (contaminación, generación de productos de escaso valor añadido, instalaciones potencialmente peligrosas cercanas a poblaciones, etc.) de una economía basada en el uso intensivo de los recursos naturales y en la insostenibilidad ecológica, para asegurar el crecimiento económico de otras zonas del Estado. Lo malo de ser la pila de España, es que las pilas cuando se “gastan” se tiran.

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2 Responses to Dependencia económica o subordinación política

  1. […] Baleares o la Rioja, por decir unos, les preocupamos muy poco. Pasan. Les da igual. Nos ignoran. Sólo servimos para dar recursos al resto del estado, a los buenos, a los que producen, a los que tienen más renta per cápita, a los que los gobiernos […]

  2. […] Baleares o la Rioja, por dicir unos, preocupamos-yos bien poco. Pasen. Da-yos igual. Ignórenmos. Namás valimos pa dar recursos al restu l’estáu, a los bonos, a los que producen, a los que tienen más renta per cápita, a los que los gobiernos […]

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