Vuelta a la restauración

mayo 20, 2009

 

Es interesante, si no fuera por la gravedad del asunto, observar la modificación que está sufriendo la percepción política de la gente ante la ilegalización de Iniciativa Internacionalista. Hay un sector, PPSOE e IU (aunque ahora intente salvar los muebles) que defiende un modelo en que ellos son la fuerza “central” de la política española y toleran “oponentes” locales (CiU, PNV, Esquerra, BNG, etc.), aunque ante la amenaza de nuevos proyectos locales harán todo lo posible por eliminarlos (UNA).

Por otra parte, aquellos que están o directamente contra la Ley de Partidos por antidemócrata o los que sin estar en contra de dicha Ley, opinan que se ha forzado al máximo su aplicación y sustituido las pruebas por meras conjeturas. En mayor o menos medida, ambos colectivos consideran que se está haciendo un flaco favor a la democracia, lo cual podría agravarse con una sentencia contraria a la ilegalización de Iniciativa Internacionalista desde la justicia europea (si no existieran las presiones políticas, esta ilegalización no soportaría ni un examen superficial por parte de los tribunales europeos).

Y existe un tercer sector, los que les da exactamente igual y es en este punto donde se incian las similitudes con el periodo de La Restauración. Sin duda, La Restauración fue el peirodo de mayor prosperidad y paz de España (os suena de algo esa forma de hablar) y para algunos fue el intento de trae definitivamente la democracia a España y para otros fue sepultar el intento democrático de la I República.

La Restauración se basaba en el “Pucherazo”, es decir ganaba Cánovas o Sagasta a conveniencia, entre Conservadores y Liberales andaba el juego, eso sí, lo que opinaran los ciudadanos era irrelevante y gracias a eso las cosas iban bien. Claro está que cuando la cosa se tensionaba, pues se cambiaba a Canovas por Sagasta o viceversa y la democracia ya había logrado su objetivo, la estabilidad.

Cierto es que actualmente las “caras” cambian algo más, pero llamemos a los conservadores PP y liberales al PSOE y además de ajustarse mucho más los nombres de La Restauración a la ideología actual de PP y PSOE, el modelo es sustancialmente igual, con los cambios necesarios que exige el paso del tiempo.

“Que todo cambie para que todo siga igual”, máxima que no por manida deja de ser cierta. El problema es que el sistema del Pucherazo antiguo o de la Ilegalización actual se basa en lo mismo, una mayoría de gente que les da igual y eso es el verdadero peligro. El problema de no participar en política es que otros participan por ti y el de una sociedad civil débil, que pone los dientes muy largos a los tiranos.

A los que dicen que esto no es democracia (idea que comparto), poca capacidad de influencia en la política les pronostico, porque hay elecciones (manipuladas), medios de comunicación (controlados), leyes (arbitrarias) y todo controlado por la separación de poderes que garantiza la justicia (totalmente politizada). El enemigo es hábil, no seamos nosotros simplones, que será la mejor arma que tengan para continuar sin problemas.

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