Crisis económica en el Estado español y respuesta del gobierno Zapatero

 

Ya nadie niega la magnitud de la crisis económica que está sufriendo el Estado español, aunque esa fue la primera estrategia de la política de Zapatero, el negacionismo más ridículo ya que el tiempo demostró que lo que parecía, actuaba y tenía consecuencias de una crisis, resultó ser una crisis económica.

En esta ceguera intencionada se pusieron en marcha tres medidas caras, estúpidas y nítidamente liberales, bajar los impuestos de forma lineal 400,00 € excepto para aquellas rentas más bajas que no se les retuvieran ni cuatrocientos euros que se quedaron sin incentivo alguno, la eliminación del impuesto de patrimonio que sólo afectaba a las rentas más altas y el cheque bebé de 2.500 para todo el mundo independientemente de su renta. Dado que estas medidas no incidían para nada en el sector productivo y se unió a la falta de confianza de los ciudadanos ante la eminente crisis, el resultado fue gastar dinero público de forma innecesaria y reducir la capacidad recaudatoria del Estado sin influir casi nada en aumentar el consumo y claro, sin cambiar nada todo siguió igual, crisis. Y dentro del Socialismo de los Ricos que promueve el PSOE, aumentar las diferencias sociales vía impuestos, todo en menos de un año, realmente impresionante.

La estrategia que quería llevar el ex-ministro de Economía Pedro Solbes, sería criticable pero era clara, una crisis muy aguda y acortarla en el tiempo y usar los recursos públicos para atenuar sus efectos, básicamente el paro. Esta medida, ciertamente insolidaria, tenía dos virtualidades (1) eliminar las empresas poco eficientes y entre ellas los bancos y (2) la presión sobre el gasto público sería muy fuerte pero en un relativo corto espacio de tiempo, se pensaba en llegar puntualmente al 20 % de paro, cifra que ahora todos vemos como más que probable. Zapatero, en una muestra de miopía política no quiso asumir el coste de esa decisión y apostó por inversión improductiva y regalar dinero a las grandes empresas y bancos sin contraprestación alguna por parte de las mismas, y claro lo que tiene no hacer nada es que no pasa nada, es decir la crisis golpeo con toda su dureza.

La propuesta de trabajo de Zapatero fue nuevamente estúpida, Plan E. Este plan sólo logró alargar la crisis en el tiempo, porque se invirtió en gasto superfluo e innecesario con la intención de generar empleo, si, pero empleo no sostenible. La idea reconocida por la nueva Ministra de Economía, Elena Salgado, era que la crisis se acabaría y atenuando su impacto artificialmente, cogeríamos la ola ascendente de la economía mundial y de forma “natural” saldríamos de la crisis. Una vez más no hacer nada unido a un “ligero error de cálculo” llevó a seguir en crisis pero con menos recursos públicos. Vuelvo a repetirlo, realmente impresionante.

El último capítulo de esta mala novela ha sido el aumento de impuestos. Lo que inicialmente puede ser una propuesta positiva, dado que el aumento del ahorro no está llevando aparejado un aumento de la inversión, lo que hasta la fecha era lo que sucedía, dado que los bancos usaban el aumento de los depósitos para cubrir sus deudas en vez aumentar el crédito y con ello la economía productiva. Con lo que una reforma fiscal que llevara el ahorro, evidentemente de las rentas altas, al consumo e inversión a través de los poderes públicos, podía ser una línea de trabajo interesante. Pero no, Zapatero aumenta el IVA, el impuesto más insolidario de todos y que va a incidir a la baja en el consumo y aumenta con carácter cosmético la tributación de las rentas del capital sin tocar las grandes fortunas. Todavía no se han aplicado estas medidas pero sus efectos son predecibles, reducir consumo y con ello la actividad económica y aumentar nuevamente las diferencias sociales a través de los impuesto, nuevamente el Socialismo de los Ricos.

La falta de coraje político de Zapatero para tomar medidas contundentes y exigir modificaciones en el modelo productivo español y el uso de la fiscalidad para favorecer a las rentas más altas, sólo ha traído hacer el boca a boca a empresas ineficientes que surgieron por el boom inmobiliario (diseñado por el PP y el origen del alto paro que ha provocado la actual crisis), un paro realmente injustificado y vergonzoso, un retraso en la restructuración bancaria que ahora iniciamos cuando el resto del mundo la está terminando (porque aunque dos grandes bancos vayan bien en plena crisis, el modelo en su conjunto no iba bien como se está viendo), un estado con una fiscalidad más injusta y adelgazado por una deuda utilizada en gasto improductivos y en “subvencionar” bancos y empresas.

Zapatero no ha realizado una política de izquierdas, que era y es el mejor camino tanto para salir de la crisis como para mejorar la solidaridad entre los ciudadanos, ante un mercado apático e incapaz de asumir “la que armó”, sino que ha hecho un política estúpida, sin rumbo y mirando a las encuestas más que a los indicadores económicos. Resultado, los indicadores económicos son pésimos y las encuestas … aquí están las encuestas, si se hace política de derechas con miedo simplemente llegará la derecha de verdad, reitero impresionante.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: