El Festival Aéreo de Xixón

julio 26, 2012

Tribuna publicada en “El Comercio” el lunes 23 de julio de 2012

El 28 de julio se celebra el VII Festival Aéreo de Xixón, evento que popularizó el gobierno de PSOE-IU y una de las pocas cosas que Foro ha respetado casi sacramentalmente, con los toros, a pesar de su inercia de eliminar cualquier cosa hecha anteriormente en materia cultural y festiva, fuese esta buena o mala para la ciudad.

No voy a negar el rechazo más profundo que siento hacia cualquier evento de exaltación militar, disfrácese esta de ocio o de cualquier otra cosa, mostrando la cara amable de unas fuerzas militares cuya función es la imposición por la fuerza de unas posiciones, sean estas razonables o no lo sean. Luego nos escandalizamos cuando en otras zonas del mundo hacen apología de la resistencia a Occidente, pero nos parece lo más “normal” exhibir con orgullo las armas que aniquilan a personas en cualquier parte del planeta, porque no nos olvidemos que esos aviones tan bonitos pertenecen a la OTAN, y son integrantes de ese monstruo con todas las aberraciones que ha llevado a cabo.

Tampoco se puede negar el carácter de exaltación patrio que se desprende de este tipo de eventos, sólo superado por las victorias futboleras, con el despliegue de banderas de todos los formatos y tamaños, pintadas en el aire, en tela o papel. La rojigualda se convierte en un elemento tan básico como los propios aviones, y sin entrar en polémicas, tengo que decir que no es de mi agrado, sintiéndome mucho más representado por la bandera asturiana o la republicana si me apuran, sin ninguna vocación de imponerla a quien no le represente, filosofía que el Festival Aéreo no comparte como apreciará cualquiera que se acerque al mismo. No creo que desvele ningún secreto cuando afirmo que hay una parte de la sociedad, quizás minoritaria, que nada vemos en esa bandera que el 28 de julio van a obligarnos a ver por activa y por pasiva, que sentimos como imposición de una mal llamada Transición que no nos permitió, ni permite, debatir los símbolos que supuestamente nos representan a todos.

Volvemos al argumento de que los malvados asturianistas queremos politizarlo todo, y en lo que es mera diversión nosotros vemos el fantasma del centralismo más autoritario. Pues uno ve ese fantasma cuando se recortan absolutamente todas las partidas de cultura y festejos, siendo este recorte especialmente salvaje con todo lo que es cultura tradicional y popular en Xixón, que lleva muchos más años de vida en nuestra villa y son mucho más baratos que estas exhibiciones gratuitas de testosterona militarista.

Cual es la razón, el motivo de estas decisiones, pronto saltará cualquiera de las fuerzas con representación municipal, porque irónicamente debe ser el único punto en el que están de acuerdo, que es un éxito de público indiscutible. No seré yo quién discuta tal éxito, pero si discutiré los beneficios que deja en la ciudad tal asistencia de público, dado que la inmensa mayoría de las personas que se acercan a Xixón al evento explícitamente son asturianas, con lo que poco más de una comida y unas consumiciones dejan, frente a unas actividades culturales que los últimos gobiernos han recortado o eliminado pero que daban a la ciudad una vida cultural durante todo julio y agosto, lo que garantizaban tanto un buen verano a los ciudadanos xixoneses, que también lo merecemos, como un atractivo plan cultural para los visitantes y que fomentaba la presencia de un turismo vinculado a esa vida cultural, como bien recordará la generación de los 70 con el movimiento Xixón Sound.

Y es más aún, cual es la razón para que en un periodo de crisis como el que vivimos, con recortes a diestro y siniestro se aumente la partida municipal a este evento de 32.500 € a 43.250 €. Además, como el evento cuenta con el patrocinio de CajAstur, que aporta lo mismo que el Ayuntamiento y todos sabemos que CajAstur no está politizada para nada, entre ambas organizaciones aumentan su aportación al evento en 21.500 €.

Es incomprensible e insultante que en plena crisis el Ayuntamiento y CajAstur aumenten su aportación en esa cantidad a un acto militarista. No hay nadie en el Ayuntamiento que sepa que hacer con 21.500 € en esta época de crisis, con todas las necesidades sociales que existen. Y no estoy hablando de eliminar el evento, o recortar la aportación como se ha hecho en absolutamente todas las actividades lúdicas y festivas del concejo, si no simplemente de no ampliar la subvención.

Pues será porque soy asturianista o porque dos más dos son cuatro, pero cuando uno ve en época de recortes que se amplía una partida en concreto, apostaría que hay un apoyo indisimulado al mismo, y cuando se está dispuesto a recortar en cultura asturiana de forma más que notable y apostar por las actuaciones veraniegas del ejército español, que quiere que le diga, pues sí, veo el españolismo más rancio. Y uno puede entender que el sonido de una gaita se apague para ayudar a una madre parada o a un jubilado que ahora tiene que pagar sus medicinas, pero no para arrancar unas máquinas de destrucción y muerte y querer mostrarlas como meros juguetes inofensivos.

Cuando ni los motivos morales (pacifismo), ni los motivos de respecto a las minorías (democracia), ni la rentabilidad de un coste relevante (economía), ni racionalizar el gasto en prioridades más importantes ya que ni si quiera se congela el gasto en este espectáculo sino que se aumenta (solidaridad), son suficientes para los actuales y anteriores gobernantes, qué razones se pueden esgrimir, qué valores se dice defender, qué queremos que sea Xixón

Anuncios