Una democracia de Toros y Desahuciados

febrero 6, 2013

En estos días están coincidiendo noticias sobre dos Iniciativas Legislativas Populares (ILP), una solicitando la dación en pago y otra solicitando declarar los toros Bien de Interés Cultural. Partiendo que considero que toda ILP debe debatirse en el Congreso e incluso arbitrar formas para ser refrendadas popularmente, y así saltarse la representación parlamentaria e ir a formas de democracia directa, creo que el hecho de que la primera ILP fuera rechazada y la segunda se apruebe para su debate, define la situación de bajeza moral en la que se encuentra España.

Toro y desahucios

Aunque actualmente el gobierno goce de una mayoría absoluta de un perfil hiperconservador y autoritario, no podemos obviar que un Estado que rechaza tratar uno de los principales problemas sociales como son los desahucios, y sin embargo si debate el tema de los toros, es porque una parte importante de la sociedad tolera o apoya tal comportamiento, en caso contrario sería imposible este despropósito, por la respuesta popular que generaría.

Muchos matices caben destacar de estas dos ILP que demuestran que tipo de Estado, país, nación (ponga lo que más le guste) es España, por un lado se busca regular competencias autonómicas para homogeneizar culturalmente (recordar que la regulación de los toros es autonómica no estatal) y sin embargo no quiere hablar de una competencia que es plenamente estatal, como es la política bancaria e hipotecaria.

Destacable también es el hecho de que el gobierno no quiera tratar un tema que genera un consenso muy amplio sobre que el actual sistema hipotecario supone un abuso, desde los ciudadanos a la propia UE, pasando por numerosos organismo internacionales, y sin embargo admita a trámite un tema mucho más polémico como son los toros, que no son más que la salvaguarda de una bizarría española y crueldad animal que se quiere pasar por cultura, pero cierto es que el tema es muy polémico, y lejos se está de generar un consenso amplio sobre esta materia.

Llama la atención que el gobierno prefiera debatir sobre un tema que en número de personas afecta a muy pocas personas en el día a día, ya que sólo están prohibidos en Canarias y Catalunya (sería incluso matizable en el último caso), que algo que afecta a un número muy grande de personas y con unas consecuencias dramáticas, y creciente cada día que pasa.

Yo vivo en Asturies, donde los toros viven artificialmente solamente en Xixón durante una semana gracias a las ayudas públicas encubiertas, ya que los propios promotores de la Plaza de Toros reconocen que da pérdidas pero sigue presentándose para gestionarla, que cosa más curiosa, y va en contra de toda la línea de pensamiento generado en Asturies desde Jovellanos, claramente antitaurino. Pero el drama de los desahucios se vive en la calle, en las familias y cada día, pero al gobierno parece que no le preocupa lo más mínimo.

Definitivamente, no quiero vivir en un lugar de Toros y Desahucios, no quiero formar parte de ninguna estructura política, social, económica que pueda definirse con esas dos características. Para qué quiero vivir en un lugar donde anulan mi cultura pero ignoran mis problemas, para qué quiero vivir en un lugar donde no se preocupan en darme unas condiciones materiales para que mi pueblo pueda vivir como quiera, pero tengo que vivir con las costumbres de otros pueblos.


El Plan de Vías: un “pelotazo” urbanístico anunciado

febrero 5, 2013

Dani Espaciu AsturianistaTribuna publicada en El Comercio el 4 de febrero de 2013.

Hace más de un año que desde el asturianismo de izquierdas venimos denunciando que el Plan de Vías y su entidad gestora, Gijón al Norte, buscaban desesperadamente dar un pelotazo urbanístico en la ciudad, y las últimas exigencias del Ministerio de Fomento lo han confirmado sin dejar lugar a la duda. Pero veamos cual fue la génesis de este pelotazo.

En un primer momento, la idea era soterrar las vías del tren de Feve y Renfe que rompían en dos el centro urbano de Xixón, y para ello se diseñó una estación provisional en Sáenz Crespo para poder soterrar la estación de tren y la de autobuses y liberar el suelo por donde ahora están las vías del tren, ya que tales vías también serían soterradas. Parece intachable querer hacer esta obra, fundamental para Xixón, y también que con el suelo liberado, ya que está en pleno centro urbano, se permitiese construir y con ello financiar la obra. El problema es que casi todo el importe de la obra se vinculó a las plusvalías de liberar los terrenos, siendo la financiación pública escasa e incapaz de afrontar cualquier eventualidad que pudiera darse en su desarrollo, que como es lógico no iba a ser cosa de unos días ni semanas.

La mala evolución del mercado inmobiliario, uno de los que más ha sufrido la crisis económica y en buena medida causante de la misma, ya dispararon los rumores de que el Plan de Vías tenía que ser modificado. Las preguntas que debemos hacernos son ¿pero no era un plan totalmente necesario para el desarrollo urbanístico de Xixón? ¿no era una obra necesaria para mejorar el transporte en Xixón en particular y en Asturies en general? y ¿nadie había previsto qué podía pasar si se producía una bajada de ingresos por las plusvalías inmobiliarias?

En todo esto, la estación provisional ya está hecha y el transporte ferroviario de cercanías ha sufrido un importante descenso en su uso en buena medida por el cambio de ubicación, porque normalmente la crisis económica hace que la gente use más en trasporte público al ser este más económico que el particular. Así, Xixón ya sufre las consecuencias “temporales” del Plan de Vías mientras se inicia la campaña preparatoria para justificar el cambio en el mismo. Por supuesto, la estación de Alsa continúa sin ningún tipo de contratiempo y con su competencia más fuerte en las cercanías asturianas, el ferrocarril, totalmente mermada.

En este contexto, aparece la puntilla final del Ministerio de Fomento, o el Plan de Vías se ajusta al dinero que se saque en por las plusvalías inmobiliarias, o el proyecto va a tomar vientos. Pero cuál es esa adaptación, que nada en concreto se sabe, pero por lo leído en prensa se trata de dejar la estación provisional, que pasa a ser “definitiva” para Renfe, debajo de la misma hacer un estación soterrada para Feve, que se uniría a los túneles del Metro Tren en la Plaza del Humedal en una estación intermodal, pero sólo para las vías de Feve.

Entonces la maravillosa obra del Metro Tren, y su faraónica inversión, ya sólo darán servicio a las líneas de Feve, tendremos una estación de Feve y Renfe superpuestas que dificulta cualquier trasbordo, y hemos alejado del centro urbano la estación del ferrocarril y, oh qué sorpresa, la Estación de Alsa se queda tal y como está, porque ya no se soterra la de autobuses, con lo que Xixón sigue sin estación de autobuses municipal, porque la existente es del Alsa no nos olvidemos.

El coste de semejante plan demencial no bajará de 150 millones de euros, y muchos técnicos ya han dudado de su viabilidad técnica, la dificultad de soterrar debajo de la estación de tren provisional otra estación, lo caro e ineficaz del sistema de escaleras mecánicas para pasar de una a otra, o las dificultades para conectar con los túneles del Metro Tren. Además, qué mejora el transporte ferroviario, pasamos a tener una estación alejada del centro y con más dificultades para pasar de Renfe a Feve, sólo para dar uso a unos túneles del Metro Tren para Feve, que puede ser sustituido sin problema alguno por el servicio de autobuses. La pregunta es ¿para qué narices queremos hacer eso? ¿qué gana Xixón?, absolutamente nada, evidentemente.

Pero lo prioritario es realizar la desafección del suelo para que pueda usarse el terreno para edificar y sacar financiación para un proyecto que a día de hoy nadie sabe ni cómo será, ni cómo se hará, ni si es viable técnicamente, pero oiga usted, el Gobierno de Madrid del PP, el autonómico de PSOE (sustentado por IU y UPyD) y el municipal de Foro (sustentado por el PP), sin tener ningún acuerdo sobre la alternativa a desarrollar, sin han acordado la desafección de los terrenos. Quizás el mayor cinismo político de todos sea el de la señora Moriyón, que después de decir que tienen que estudiar la propuesta de Fomento, asegura que lo urgente es la desafección del terreno, de la que ella es la máxima responsable como Alcaldesa. Señora Moriyón, qué proyecto quiere revisar si una vez que desafecte los terrenos, la chapuza o robo a mano armada que están perpetrando será irreversible.

Lo único razonable es volver a la situación inicial, aunque ello suponga cierto coste, no será comparable con gastar 150 millones más para condenar al transporte ferroviario de cercanías a su desaparición, para hacer un proyecto realista de mejora del transporte de cercanías de Xixón. El resto no será más que la crónica de un pelotazo urbanístico anunciado, para comprobarlo sólo tendremos que ver quién financiará la próxima campaña electoral de los partidos políticos implicados.