La violencia es quedarse callado

marzo 25, 2013

 Desahucio

Este 25 de marzo de 2013 vimos un paso adelante en la escalada represiva iniciada por el PP y UPyD contra el movimiento antidesahucios, escalada que ya se ha utilizado contra otros movimientos sociales y de protesta, la vinculación con ETA, su entorno o como se quiera llamar. Esta fase siempre es previa a una escalada represiva contra el movimiento social que sitúe en su punto de mira la derecha española, en este caso el movimiento antidesahucios, la excusa, los escraches contra los nuevos señores feudales de las democracias liberales, los banqueros y políticos.

Un escrache es básicamente que te monten el pollo en tu casa o lugar de trabajo, algo totalmente antidemocrático según el PP y UPyD, que ve mal el PSOE y que IU entiende pero no comparte. Pero evidentemente todo nace de un contexto social determinado, ya que no es habitual que un grupo de personas un domingo por la tarde como se aburren vayan a amargarle la vida a algún político.

Lo primero es que eso del escrache es más viejo que las ideas del PP y UPyD, y si no que se lo pregunte al ex presidente de Asturies Pedro de Silva, cuando las mujeres de Camisas IKE lo abucheaban cuando salía de casa, como ellas mismas recordaban cuando celebramos los 20 años de la ocupación de la fábrica en la Tertulia Pachín de Melás: “Una asistente: El Pedro de Silva teníanos un mieu de pánicu. Un domingo, ¿alcuérdeste? Diba marchar de viaxe y nun salió de casa por mieu”. En este momento, era inasumible que se acusara a nadie de ser terrorista por hacer este tipo de cosas, pero todo cambia y por desgracia a peor.

Lo segundo es que la población está haciendo una demostración de exceso de prudencia difícilmente explicable, veamos, tenemos un gobierno que mintió en todas las medidas que iba a tomar, pero por la herencia recibida hizo todo lo contrario, aunque por supuesto ahora que sabe cómo están las cosas de verdad no va a convocar elecciones para ver si aceptamos las medidas que va a tomar y nunca nos anunció, tenemos a los tres últimos tesoreros del PP forrados y con graves acusaciones de financiación ilegal, y el PSOE otro tanto de lo mismo, robando millones de euros en Andalucía (y otros sitios). A esto le sumamos que nos han metido entre pecho y espalda un rescate bancario, porque España está rescatada, que pagamos los ciudadanos, pero por supuesto no se condena a nadie de los causantes de la crisis bancaria, y los pocos condenados se los indulta.

La Policía miente, se infiltra en manifestaciones para reventarlas, dispara bolas de goma a la cara de manifestantes, golpea a menores. Por cierto, cuando sus mentiras se hacen patentes y evidentes, los jueces miran para otro lado, y las poquísimas veces que la justicia actúa contra los abusos policiales, también se les indultan, manteniendo la represión y torturas en la mayor de las impunidades.

Tercero, se han desahuciado a miles de personas aplicando una normativa que no respeta las directivas europeas, porque según la UE supone un abuso de poder por parte de las entidades bancarias y la indefensión de la ciudadanía. Se logran un millón de firmas para parar los deshaucios a través de una iniciativa popular (ILP), que el PP acaba aceptando porque explotó otra bomba de Bárcenas en ese momento, aunque ya digo que debatir sí pero para votar no, y aunque ahora hay una sentencia de la UE que cuestiona nuestro modelo hipotecario, no se mueven un ápice, sus mínimas reformas son suficientes para cumplir la ley, y lo dicen los mismo que aseguraban que la vieja ley cumplía las directivas europeas.

En este contexto los políticos del PP y UPyD consideran inadmisible montarle el pollo a un diputado en su casa, la diputada del PP Carmen Maniega presenta una denuncia por acoso contra la PAH (Plataforma de Afectados por las Hipotecas) de Asturies, la Delegada del Gobierno de Madrid Cristina Cifuentes y Rosa Diez, con el resto de UPyD aplaudiendo como perros falderos, los vinculan a ETA, y los desahuciados ilegalmente siguen en la puta calle.

Lo que tendremos que explicar los sociólogos y politólogos es como no existen explosiones de violencia gratuita, quitando la violencia subvencionada del fútbol, revueltas de subsistencias, revueltas populares e incluso conatos de revolución. En un contexto de violencia estructural tan bestial contra la mayoría social, sólo cuarenta años de dictadura y treinta años de democracia tutelada por un bipartidismo atroz, puede explicar, mínimamente, el adormecimiento de una sociedad civil que asume como normal verdaderos atentados contra sus derechos civiles, políticos y sociales.

Supongo que soy terrorista porque no acepto el estado actual de las cosas y no tolero que el poder político tengamos que aplicarlo por representantes corruptos, cobardes y arrodillados ante una Troika que se está inventado una crisis para imponernos un modelo ideológico y político concreto, sino que defiendo que los ciudadanos, siempre que lo consideremos necesario, podemos ejercer ese poder de forma directa, le guste o no a nuestros políticos e independientemente lo que diga una Constitución, porque mis derechos como ciudadano no hay papel que los limite.

Uno que es así de raro piensa que lo violento es no entender y compartir hasta las últimas consecuencia la rabia y dolor de personas destrozadas por una ley ilegal,¡¡¡vaya expresión!!!, y totalmente injusta e inhumana, que lo violento es ser cómplice por omisión de un sistema bancario criminal que vive gracias a un rescate que nosotros pagamos y que nos trata como súbditos de sus intereses, que lo violento es no señalar con el dedo a los culpables de miles de dramas humanos sólo para garantizar la financiación ilegal de sus partidos o asociaciones que les sirvieron de plataformas electorales encubiertas, en definitiva, que lo violento es quedarse callado.

Anuncios