Homenaje en El Mazucu

octubre 28, 2013

Mazucu Publicado en Contracorriente 28 (Corriente Sindical d’Izquierdes) en la página 26, y firmado conjuntamente con Rafael Velasco.

Este sábado 14 de septiembre las banderas de la libertad se dieron cita en el alto de El Mazucu, última batalla del Frente Norte, último intento de los soldados de la democracia de frenar la ofensiva fascista de las tropas nacionales.

Reconfortante fue tener a dos de los héroes de El Mazucu con nosotros, Felipe y Machi, ejemplo de lo que es dar la vida en la lucha antifascista, que es como decir por la democracia. Y si el ambiente ya era suficientemente emotivo, la presencia de la delegación vasca para devolverles el homenaje que previamente había hecho el ayuntamiento de Larrabechu a los luchadores asturianos que cayeron en su tierra, con su nombramiento como hijos predilectos, convirtió la cumbre de El Mazucu en un acto de reafirmación de la libertad y fraternidad entre pueblos.

Pero no sólo del pasado se vivió en El Mazucu, sino también del presente, con banderas republicanas, asturinas e ikurriñas ondeando juntas en las montañas asturianas, porque ese día era el día de las banderas que representan la democracia, y de crítica a la institucionalización del franquismo a través del engaño de la Transición y su bandera, con o sin aguilucho.

No se negaron las diferencias entre los que allí nos dimos cita, había republicanos españoles, nacionalistas asturianos y vascos, libertarios y personas que son simplemente demócratas sin necesidad de más apellido, pero realmente existía una comunión entre todos los presentes, entre el homenaje a los héroes de El Mazucu con su recuerdo y el compromiso por luchar por los principios de los que allí cayeron o sufrieron por su militancia, y realmente todas y todos juntos estábamos disfrutando de algo tan sencillo y maravilloso como es sentirse libres.

Estos valores se defendieron en las intervenciones de los organizadores del acto, FAMYR y la asociación Ahaztuak 1936-1977, pero la emotividad llegó al máximo con la intervención de Felipe Matarranz, que con sus 98 años se puso en pie para hablarnos, y recordó toda una vida al servicio de la clase obrera y la defensa del socialismo, demostrándonos lo que es el compromiso y la coherencia hasta el último minuto de una vida.

De las gaitas asturianas salieron las notas de la Internacional, con una estampa casi reverencial con el público con el puño en alto, cantando en tono suave pero solemne, emoción que se unió al aurresku de las compañeras y compañeros vascos finalizado con el mismo puño en alto, cuando rompió un sonoro aplauso y vítores a la república, la libertad y la solidaridad entre los pueblos.

No fue un acto más, como los muchos a los que podemos asistir, fue una intención tácita de los allí presentes de sumarse al no pasarán, fue actualizar una lucha contra un fascismo que nunca se fue y tenemos que seguir combatiéndolo aunque sea con otras armas, y fue un compromiso por la libertad, sin renunciar a quienes somos y sin olvidar de dónde venimos, pero reconociéndonos a nosotras y nosotros mismos en Felipe, en Machi y en todos los héroes de El Mazucu.

Anuncios

Autonomía local o estabilidad presupuestaria

octubre 14, 2013

CSI Reforma local Artículo publicado en la revista de la CSI Contracorriente nº 28 (página 11)

El Anteproyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local tiene un origen claro, como el propio texto señala, la reforma constitucional del artículo 135 pactada entre el PP y el PSOE, que establece la primacía de la estabilidad presupuestaria frente a otro tipo de criterios.

Y este principio de estabilidad presupuestaria, es decir que no se puede gastar más de lo que se ingresa, no se aplica ya sobre la propia entidad local en su conjunto, lo que sería una grave limitación a su autonomía y por lo tanto a la democracia, sino que se quiere aplicar a servicios y prestaciones concretas, es decir, si hay un servicio que supera el “coste estándar” (el gobierno central pondrá un coste máximo para cada servicio) hay que eliminarlo total o parcialmente, lo que ya convierte a este Anteproyecto de Ley en un verdadero vaciamiento de nuestros ayuntamientos, especialmente de los más pequeños.

Pero este Anteproyecto no es solo negativo por lo que dice, sino por sus clamorosas omisiones, ya que desde el municipalismo se lleva reclamando un sistema de financiación estable y no vinculado principalmente a la construcción, ya que tributos tan importantes como plusvalías, licencias de obras o el IBI (la contribución), están íntimamente relacionados a este sector, lo que además supuso un campo abonado para todo tipo de corruptelas, lo que también explica en buena medida, que no es justificar, la locura que vivimos en el boom inmobiliario, dado que reportaba recursos imprescindibles para unas entidades locales que carecían de otro sistema de financiación.

Si esto lo unimos a que otra fuente básica de financiación son las trasferencias de recursos de diputaciones provinciales y/o autonomías, las cuales también van a estar limitada por el principio de estabilidad presupuestaria, reducirá todo tipo de subvenciones a nuestros Ayuntamientos, y convertirá en radicalmente imposible mantener ningún tipo de servicio social por su parte.

Irónicamente serán las diputaciones provinciales, que en las comunidades uniprovinciales como Asturies sus funciones las asume el gobierno autonómico, las que asumirán en buena medida todas las competencias que pierdan los ayuntamientos, y es bueno recordar que los representantes de estas entidades locales no se eligen democráticamente, sino que los eligen los concejales de la provincia en cuestión, lo que elimina en gran medida el control democrático de las mismas, y sin embargo son las grandes beneficiarias en materia competencial en esta reforma local.

Las consecuencias de aprobarse este Anteproyecto son evidentes, (1) un recorte sustancial de las competencias de los ayuntamientos bajo la coartada del principio de estabilidad presupuestaria, (2) eliminación de las competencia de carácter social, educativo y sanitario en las mayoría de los ayuntamientos y en la totalidad de los más pequeños, gracias a un concepto como “coste estándar” y (3) una reducción de la calidad democrática de las entidades locales a través de reforzar a las diputaciones provinciales, las cuales carecen de un control de su actividad por parte de la ciudadanía.

El propio Consejo de Estado, que es el órgano consultivo que evalúa la actividad gubernamental y legislativa, duda de la constitucionalidad del texto, pero políticamente estamos ante un ataque más contra las prestaciones sociales, una recentralización de competencias en el Estado Central, que decidirá en que se puede gastar y en que no, y en buena medida la eliminación de la democracia local, y por lo tanto de la DEMOCRACIA con mayúsculas.